Producido y arreglado por Litto Nebbia
Técnico de grabación y mezcla: Mario Sobrino
Este álbum fue grabado en Estudio del Nuevo Mundo, Buenos Aires, Argentina,
durante diciembre de 2005 a mayo de 2006.
Masterizado por Alan Silverman en Arf! Mastering, NY.
Diseño: Zona de Obras
Fotografía de portada: Robert Freeman
Fotografías interior: Miquel Taverna (Calamaro), Mario Albarraciín (banda)
| El disco canción por canción |
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Corazón en venta
Andrés Calamaro: Creo
que es una metafora de la soledad, una o más
...y coquetea con el olvido y con la fuerza del destino...
la gran alfombra roja, el muñeco vudu pinchado,
el moscardón imaginario .. son como personajes
de una pelicula de David Lynch.
Litto Nebbia: Siempre
me pareció que tenía
que ser, precisamente, la primera del disco. Pero
no por esa historia de es la más comercial,
no. Creo que Andrés hace tiempo que no hace
un disco con su sonido y creo que éste tema,
y cómo suena la banda y cómo está tocado,
es como decir acá está de nuevo Andrés.
Mi bandera
Andrés
Calamaro: Es una
de mis canciones propias preferidas, probablemente
una canción
escrita con emoción y con humildad... hace
referencia al gran maestro Atahualpa Yupanqui...
salvando las distancias.
Litto Nebbia: Un tema
divino. Estaba en sus maquetas, hecho con maquinitas
y esas cosas que uno usa a veces para trabajar en
casa. Así que, claro, con
la maquinita, un vals de tres por cuatro, no sonaba
nada bien. Parecía un vals alemán.
Se me ocurrió darle un carácter al
arreglo como si fuera CS&N o Dylan, que hubiera
eso de cuando hacen un tema que está medio
valseado pero lo tocan y se escuchan los borboneos,
las guitarras, y siguen... Por eso no hay piano ni
nada.
El Palacio de las Flores
Andrés
Calamaro:
Una canción
que, a traves de recuerdos de mi infancia, resume
la historia y presume de radiografía de los
asuntos sociales de mi país...
Litto Nebbia: Yo tenía la idea de que el
disco debía ser muy de banda, pero que tenía
que tener dos o tres matices, Y este tema, por la
letra que tiene, por la temática, que es bien
densa, se podía bajar, y hacerlo en acústico,
sólo con las guitarras. Eso hace que le prestes
más atención y escuches toda la letra.
El tilín del corazón
Andrés
Calamaro: Esta letra me salio importante, es una
declaracion de principios bastante universal...,
dice... bien podría alimentar el refranero
de la esperanza y formar entre mis textos más
importantes sin dudas.
Litto Nebbia: Este estaba claro,
es de los que elegí de
la maqueta porque sí. Por la letra y por la
música quise darle una épica para
que no parezca sólo un tema con su redoble
de batería como si fuera una murga, no, que
tuviera otra cosa, entonces le metí esos chelos
en el medio y esos arreglos que son medio ingleses,
que crean otra tensión y se me ocurrió al
final ese corito que tiene, que es un corito como
que sale otra gente recordando la situación.
Contigo aprendí
Andrés Calamaro: También
pienso que escribo canciones porque necesito un guión
para la pelicula que es tocar y cantar... al mismo
tiempo sé que lo importante no es, únicamente,
escribir canciones, si no poder (saber y querer)
cantarlas con buen color, trasmitiendo feel, sentido
y sensibilidad... Por eso valoro tanto cantar textos
prestados como los míos propios, y es el caso
de estas palabras perfectas escritas por el maestro
Manzanero ..
Litto Nebbia: Andrés tenía claro que
quería grabar una versión de este bolero
de Armando Manzanero. Se han hecho mil versiones,
así que el reto era hacer que no sonara a
lo que ya conocíamos. Lo primero que me planteé fue
hacer un arreglo armónico distinto a los que
uno ya ha escuchado, le cambié algunas cosas
de la armonía, los contrapuntos de lo que
hace el violín, de lo que hace el saxo soprano.
El estilo final lo puso Andrés con la voz,
porque es distinto a todos. Creo que logramos un
estilo que no pierde la raíz de bolero que
tiene pero no es un bolero-bolero. Tiene algo como
de música de película.
El compositor no se detiene
Andrés Calamaro: Una
canción de Litto
que es un emblema del disco ... en defensa de uno
mismo y del oficio de cantar y vivir... y también
nos recuerda que hay que afrontar dificultades e
injusticia con orgullo y dignidad.
Litto Nebbia: Es
como una reflexión parecida
a la de “El tilín del corazón”;
son dos letras que con un punto de vista distinto
hablan de los tipos que escriben canciones. A Andrés
le encantó la melodía y se prendió.
La encontró razonable, y por eso canto una
estrofa, la primera, y es como que yo se la voy pasando
a él.
Tengo una orquídea
Andrés Calamaro: Es un texto transparente,
sentimental y con un gramo de picardía. También
tiene la profundidad que le da la armonía
de Litto.
Asimismo confieso que cualquier letra resultaría
buena entre ese piano y esa orquesta, dentro de esa
lírica.
Litto Nebbia: Tiene una letra muy linda,
Andrés
me la envió por mail y le puse la música,
enseguida pensé que era ideal para hacerla
con un arreglo de cuerda.
Sólo hay cuerda y un piano detrás.
Al escucharla por vez primera, Andrés se sorprendió,
porque nunca ha grabado un tema así y él
había pensado en otro ritmo para ese texto.
Pero luego le gustó mucho.
Pata de rana
Andrés Calamaro: Es una auto-ironia,
casi una mofa de las adicciones clandestinas. Todos
tenemos una personalidad marginal escondida. Está escrita
en clave disney-lisergico.
Litto Nebbia: Es el último tema que grabamos.
Andrés pensó que debía estar
en el disco. Lo tocamos como si fuera un blues, aunque
armónicamente no lo es.
Punto argentino
Andrés Calamaro: Me gustaría que un
día se cante en los colegios de mi país
... la letra es crítica pero, entiendo, que
es patriótica... toca algunas fibras, algunos
registros y lugares sociales, que desbaratan el equilibrio
del oyente, sin embargo tiene armonía y trasmite
euforia, con un texto que, encarado de otra manera,
podría haber sido pesimista o fatal.
Litto
Nebbia: Me encanta. Era un tema difícil
porque en la maqueta era, deliberadamente, una cumbia;
yo no tengo nada contra ningún género
musical, pero digamos que no tengo nada que ver con
la cumbia y quería refinarlo. Al final le
dimos un aire de música del litoral de Argentina,
pero también parece una música de República
Dominicana. Parece Miami Vice. Lo que está contando
en la letra es pesadísimo y, fíjate,
con un tipo de música y de canto que, seguramente,
mucha gente lo va a tararear enseguida. Quizás
muchos, sin subestimar a nadie, sigan sin entender
exactamente todo lo que dice la letra, y eso está bueno
también.
Cuando una voz sea de todos
Andrés
Calamaro: La escribio Nebbia especialmente para cantarla,
los dos, con Vicentico, el gran cantante, e intérprete, argentino. La letra vuelve a
una constante en el disco, porque cantamos. Con el
agravante que la escribió Litto, y que la
canta con nosotros, que es el fundador del genero
de rock de autor con independencia y poética.
Litto
Nebbia: La escribí para que la cantáramos
los tres, pensando en que tres tipos puedan hablar
de una misma cosa: Andrés, Vicentico y yo.
Vicentico vino una tarde y acordamos el tono que
a los tres nos venía bien, el tono aceptable
para cantarlo.
Antes
Andrés Calamaro: Es un instrumental de Nebbia
porque Litto quería registros sonoros que
rompan con el tono general del disco. Está pensado,
tambien, como intro para el siguiente tema. Para
mi los instrumentales tambien dicen mucho... ni hablar!
la música instrumental es la música
pura! Sospecho que cuando escuchamos una cancion
en inglés la escuchamos como oyentes instrumentales...
por lo menos los que no hablamos fluidamente otros
idiomas.
Litto Nebbia: Este instrumental lo hice a
propósito
para que sirviera como introducción a “Corte
de huracán”. Me gustó hacerlo
y me complació mucho que le pareciera bien
a Andrés. Es una cosa tipo Morricone, como
música de película, un poco medio italiana.
Es un descanso mínimo, de un minuto, de tanta
letra, porque además es un disco bastante
largo. Cuando termina ese breve descanso, arranca “Corte
de huracán”, que es como un retomar
rítmicamente el tempo de “Corazón
en venta”. De algún modo, sabes que
con eso va a empezar el final del disco. Andrés
toca el piano.
Corte de huracán
Andrés Calamaro: Es otra letra tramposa,
porque aparenta existencialismo pero en realidad
retrata un momento marginal... es como encontrar
belleza en la basura... es un momento inconfesable
convertido en cancion funk. La miseria humana termina
en un momento de alegria musical. Son milagros que
la música, como el cine y la literatura, hacen
posible
Litto Nebbia: Me gustó toda esa vertiginosidad
de imágenes que tiene la letra, que para nada
tiene que ver con las que escribo yo. Es directa,
una buena letra; Andrés toma como una esponja
ese tipo de situación. Una cosa que se me
ocurrió, como aporte para que no se perdiera
la dinámica de que él pueda decir todo
eso verborrágicamente es que nosotros vamos
avanzando con el grupo como si fuera una fiesta funky
y cuando llega el final, nos abrimos y meto ese solo
de piano.
Miami
Andrés Calamaro: La letra está escrita,
como “Tengo una orquídea” y “La
apuesta”, durante las semanas de mezclas de “El
Regreso”. Creo que componiendo juntos se armó una
buena dinámica simbiótica: podría
ser, perfectamente, al revés, letra de Nebbia
y música mía. Es una letra de una transparencia
sentimental absoluta.
Litto Nebbia: Andrés lleva la letra escrita
a mano en un cuaderno, era muy larga, páginas
y páginas. Me la llevé a casa y en
el ordenador la pasé a limpio y la fui acortando,
cuando quedó un poquito más limpia,
me salió la música. Fue la primera
canción que hicimos juntos. Creo que ha quedado
muy linda.
Rosemary
Andrés Calamaro: Es una de las primeras
cosas que escuche de Nebbia... en mi infancia!! La
escuche en un film, en el cine!! y, sinceramente,
siempre la quise cantar. Y se la pedi a Litto en
nuestros primeros encuentros para hablar e imaginar
el disco.
Litto Nebbia: ¡La escribí a mis 20
años! Estaba en una película y la conocen
dos generaciones de argentinos.
En su día vendió 100.000 copias. Lo
que tiene de bueno esta versión es que está la
línea melódica como es, como la recuerdas,
pero lo que pasa atrás no y me gusta haber
conseguido eso en el arreglo, con ese aire funky:
Detrás hay una selva de tocada, además,
de invitado está Ciro Fogliatta tocando el órgano.
Tocamos como una banda negra, y la melodía
no se deformó, está como la conoces.
Lo que nunca se olvida
Andrés Calamaro: Como cantante,
y roquero de toda la vida, es emocionante estrenar
una canción
de Nebbia!
Entiendo que habla de los momentos amargos
y de la esperanza a pesar de todo, de mirar adelante,
aún sabiendo que lo que nunca se olvida deja
una herida.
Litto Nebbia: La escribí hace15 años
y nunca la grabé, ni la grabó nadie,
me parecía una injusticia. Se la enseñé a
Andrés y le dije si a ti te gusta, cántala.
Y Andrés me dijo, sí, vamos. Me gusta.
Es una canción sobria, para nada es una canción
que sea de relleno.
La apuesta
Andrés Calamaro: La letra era sencilla,
por la sustancia y por la métrica... se la di
a Nebbia y le puso armonía compleja y un desarrollo
musical interesante y arriesgado. Además le
cantó una voz de referencia y tuve que cantar,
la definitiva, con la referencia de Litto...y eso
no es fácil, porque es un cantante extraordinario,
con una afinacion y un fraseo aleccionantes!
Litto
Nebbia: Andrés me mandó esta
letra y me salió la música, las tres
partes que tiene, sin tocar ninguna palabra suya.
Es un tema muy trabajado armónicamente y me
pareció que estaba bien la música
que le ponía para una letra que no es fácil.
A él le encantó, y así la grabamos.
Si la tocamos en vivo, tiene mucho para improvisar.
Ser feliz
Andrés Calamaro: Era un poco de música
que tenía grabado con estos aires de bossa-nostra
y un poco de locura instrumental. Litto le puso una
letra optimista y reflexiva, y la misma parte la
cantamos una vez cada uno. Y es un epílogo
feliz para un disco generoso en colores, y aromas
musicales, y en sentimiento y pensamiento, en las
letras... como bien su nombre, y la esplendida foto
de Robert Freeman, lo anuncian.
Litto Nebbia: Esta
música estaba en una maqueta
de Andrés, parecía que estaba embromando
con el sintetizador y por encima escribí la
letra. La tomé como final porque pensé que
esa letrita, que es muy sencilla, refleja el ánimo
del disco en general. A Andrés le gustó la
idea. Primero le puse la voz yo solo a todo y le
dije, en realidad vos también tienes que decir
lo que yo digo, porque es como que los dos nos despedimos.
Andrés Calamaro & Litto Nebbia,
Buenos Aires octubre de 2006 |