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Conclusiones

Un sector de la población -convencido de sus buenas intenciones- reprocha que las personas humanas creamos o pensemos que somos “superiores” al resto de las especies animales: Es verdad, no tenemos la capacidad de supervivencia de las cucarachas, ni podemos volar como los pájaros, tampoco respiramos bajo el agua como los peces ni tenemos la fuerza de un toro .. Pero alguien invento la escritura y la imprenta: y era una persona. Fuimos paridos con amor por una madre que no nos va a comer si tiene hambre, inventamos aviones para volar, un tal Picasso reinventó el arte, escribimos poesía y canciones, la ciencia es humana, la cultura en lineas generales también. Invito a este grupo de personas a vivir desnudos en la selva una temporada, a dejar de razonar para concentrarse en la supervivencia y comer la carne podrida del cadáver de un animal anteriormente carcomido por una familia de leones … Con todos nuestros defectos sostengo que la raza humana es distinta a los demás animales, al 95% de animales insectos y a los que tiene espina dorsal o sistemas nerviosos. Me dicen que la ingesta de carne es una cuestión alimentaria pero sabemos que se puede sobrevivir con arroz integral y un poco mas. Comemos animales y eso sostiene una clase de status que nos diferencia de otros animales que no comemos por necesidad, nos atiborramos de comida y festejamos a los cocineros aun sabiendo que el reparto de alimentos es injusto y desleal, insistimos con la poesía, con la amistad y el amor a la familia o a la tierra de uno … Me resulta descabellado empatarnos con el resto de las especies animales, que tienen formidables superpoderes: volar como una mosca se me antoja una aventura imposible … Les invito a cambiarse por un mosquito … aunque es posible que haya en estas teorías un cambio implícito: tienen el cerebro de un mosquito …

 

Cosas que hacen los animales y nosotros no hacemos: Comerse a las crías si el hambre aprieta, respirar bajo el agua, volar … Resignarse a una cadena alimenticia que les mantiene alerta y en ocasiones ser comida de otros animales mas grandes y poderosos. Nosotros (considerando que somos un grupo distinto en el animalario) inventamos la escritura y la penicilina, la imprenta y la literatura, la poesía y el arte en lineas generales, el pensamiento crítico intelectual, ponemos nombres a nuestros hijos y les convidamos con nuestra propia herencia cultural enseñándoles a limpiarse el culo entre o otras cosas. Es posible que no seamos “superiores” a los insectos, quizás entendí mal y hay que distinguir entre animales “superiores” como los mamíferos y los peces, entre otros grupos “inferiores” (los insectos porque son feos, las ratas que transmiten enfermedades). Dentro de nuestro patrimonio cultural (que nos distingue entre otras especies) aprendemos a hablar, cantamos canciones, conocemos la felicidad pero también la finitud de la vida, sonreímos cuando eso es posible, nos ofrecemos a la melancolía y a la curiosidad por saber. Además existen intrépidos que se atreven con proyectos insólitos: dominar las montañas mas altas, bucear en las profundidades del mar, ofrecer la vida por una causa abstracta o artística, contar el tiempo que nos queda y el tiempo que se ha ido : Si vivir es un regalo y un presente. Mitad abierto, mitad dormido. Un perro no conoce la muerte porque solo piensa en comer y en el momento en que le permitan hacer pis. Nosotros, en cambio vivimos bailando una danza que termina en los huesos.

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Soy el hambre

Soy el hambre y este año voy a asesinar a diez millones de niños con la ayuda de mis cómplices: Las enfermedades derivadas (del hambre) y el capitalismo perverso que permite un mundo de desigualdades radicales. Se que los ciudadanos de a pié tienen sus preocupaciones diarias y muchas veces se olvidan de mi permanente asesinato (soy el hambre), también están atareados demostrando ser buenas personas, adoptando mascotas en las que van a invertir un dinero que podría salvar vidas. Pero no es la distribución monetaria lo que me llama ahora la atención. Es frecuente encontrar en el Facebook fotos de mascotas dulces, algunas recién llegadas a un hogar necesitado de cariño: darlo y recibirlo. A mi me gustan muchos los perros, siento la misma ternura que cualquiera, jamás los maltrato, los respeto y los puedo tratar como a personas. Pero soy el hambre y es posible que muchos se defiendan de mi comiendo un perro o un gato rosarino. Aceptamos la ingesta de animales muertos pero no resulta ni mucho menos suficiente cuando yo (el hambre) dispongo de mi campaña de asesinato de inocentes. Soy el hambre y me río a carcajadas porque las almas nobles me permiten trabajar día y noche mientras juegan a preocuparse por la suerte de un elefante (discrepo con la masacre de elefantes porque el marfil es una mafia y no alimenta a nadie) o de seis toros que van a terminar en la parrilla de idéntica forma en que terminan los millones de animales que serán sacrificados hoy: Cerdos, peces, animales aptos para el laboratorio, toros y vacas (etcétera que incluye langostas hervidas vivas a precio de oro) … Quizás quede alguien pensando que su milanesa (o churrasco) pertenece al genero femenino, que los toros son seres benditos por el perdón del matadero: Pues no … Ofrecemos fotos del descuartizamiento y aplaudimos al asador. Respeto a los que se juegan la vida en algo … Porque mis víctimas son inocentes que no saben como defenderse del destino que les espera hoy, mañana o pasado mañana. Soy el hambre : El asesinato.

zappatilla
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